Un espacio para la reflexión y el silencio

Nos estamos preparando, pensando en el próximo año, en que celebramos 60 años de presencia en Vallecas, frente a muchas posibilidades, alternativas y propuestas que nos hacían de la ciudad de Madrid, las hijas de la Madre Janer decidieron venir a este barrio de Madrid, Vallecas, un barrio de personas trabajadoras, humiles, sencillas, porque en ellos vemos reflejado el rostro de nuestra fundadora, Ana María Janer.

 

Fieles al carisma de Ana María Janer, lo que siempre buscamos en cada uno de nuestros centros es dar una educación de calidad para todos, sin excluir a nadie, sabemos que solamente con una educación de calidad se puede soñar con un futuro mejor para cada uno y para la humanidad.

 

En esta propuesta educativa que también conocen nuestras familias hemos ido presentando a lo largo del tiempo muchos de nuestros proyectos que se llevan adelante en el centro.

 

Hoy queremos tomarnos un momento para presentaros nuestros momentos de interioridad, frente a una sociedad llena de ruidos, de aullidos, de soledad, de soledad, de luces, que nos aturden que nos hace consumir y correr sin pensar…el colegio hace una propuesta de reflexión, de silencio, de parar, de escucharnos, de darnos cuenta de que en medio de tanto ruido que nos ensordece y tanta pantalla que nos ciega, es posible estar en silencio y buscar nuestro yo profundo y detenernos a escucharnos.

 

Cultivamos desde los primeros cursos la capacidad de escuchar y buscar nuestra espiritualidad en nuestro interior, y damos las gracias por el trabajo diario de Vanesa, Anais, la hermana Judith, Blanca, Esteban, el padre Chema que cada día con pequeños grupos visitan nuestras dos capillas buscando el canto, la reflexión y el silencio.

 

Sembramos personas para el futuro y abiertas a la reflexión

 

¡Os seguiremos informando!